Huancayo: universitarios crean método para combatir el friaje con botellas recicladas
Ministerio de Vivienda firmó convenio con estudiantes para replicar los resultados en otras comunidades del país.
Con el fin de combatir las bajas temperaturas en la región Junín, estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Continental han creado un sistema denominado “Confort Térmico” que consiste en aprovechar el calor del día y mantenerlo en las noches dentro de las viviendas. Este proyecto que ya se viene implementando en varios zonas se ha convertido en una solución práctica, económica y sostenible, que incluso ha propiciado a la firma de un convenio con el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento con el objetivo de replicar los resultados en otras comunidades y lograr que más personas se beneficien.
El valor que genera este proyecto, es múltiple. Por un lado, mejora los niveles de confort térmico en los hogares; hace uso de enormes cantidades de botellas de plástico. Hasta el momento han sido recicladas un promedio de 150.000 botellas de plástico y las comunidades reciben capacitaciones respecto a su uso.
“Nuestro proyecto trata de solucionar la vida de muchos de los pobladores de estas zonas”,
Sostiene César Moncloa, docente y creador del proyecto que ya funcionan en viviendas de las comunidades de Río Molino (Jauja), Layán Pata (Junín) y Luquina (Puno), todas ubicadas por los 3.500 de altura.
Crónica de una helada anunciada
"Una gestión preventiva ante las heladas y friaje debe necesariamente partir de una identificación inicial de brechas".
A un mes de empezar el invierno, Senamhi ya advirtió sobre las inminentes heladas y friajes, especialmente en las zonas altoandinas del centro y sur del país. Y como es de costumbre, se iniciará el típico ritual empezando con la declaratoria de estado de emergencia en varios departamentos y la movilización del sector público y privado para la recolección de víveres y donativos para la población en riesgo. La atención a los damnificados se intensificará a fin de menguar las devastadoras consecuencias: las enfermedades respiratorias agudas, los estragos en los cultivos, muerte del ganado y, sobre todo, la mortalidad de la población más vulnerable, especialmente niños y ancianos. Las promesas de prevención cobrarán extraordinaria fuerza, pero este ideal se desinflará al finalizar el año, cuando la helada haya desaparecido y los otros problemas apremien, empezando el ritual nuevamente el siguiente año.
Es decir, cambiar la concepción de las intervenciones que representan subvenciones eventuales (como el programa de tambos, los kits de emergencia y de abrigo, etc.) y tomarlas como complementos temporales mientras se logra la reducción de la vulnerabilidad de las poblaciones en riesgo. Por ejemplo, asegurando el acceso a la salud, los servicios básicos, implementando programas de vacunación, reforzamiento de las viviendas rurales, proyectos innovadores como los muros solares, etc.


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